
Después de la gran catástrofe, que había dejado a un impero devastado,
una mañana, el rey se levantó y gritó desde su castillo:
“¡Nos alzaremos, recuperaremos y organizaremos para el contraataque!
Y entre aplausos y gritos, alguien dijo para sí mismo:
“Y esta es la razón por la cual las guerras, así como las tragedias nunca deben durar mucho tiempo”
Bien lo decía Sun Tzu en su libro hace ya muchos años.